domingo, 6 de octubre de 2013

EL "ARTES&LETRAS" NUESTRO DE CADA JUEVES

El pasado día 3, día de la presentación de Por merecer el día, el suplemento cultural de los jueves en Heraldo de Aragón, Artes&Letras, dirigido por el flamante y recentísimo Premio Nacional de Periodismo Cultural Antón Castro (una de las razones de mayor peso para este premio, según el jurado, ha sido precisamente este suplemento de gran calidad)...

...amanecía con su ya míticas (un Premio Nacional es lo que tiene) franjas salmón pintarrajeadas con tres poemas de mi último libro, el ínclito Por merecer... Sé que no fue una hermosa coincidencia, sino un guiño de Antón hacia la presentación.

Así que, de nuevo... mil gracias!!







viernes, 4 de octubre de 2013

GRACIAS (UNA VEZ MÁS)

Muchas gracias a todos los que ayer nos acompañasteis, a José Antonio y a mí, en la presentación de El signo impreciso y Por merecer el día.

Muchas gracias a Cálamo, por acogernos, por ser tan cariñosos y hospitalarios, por tener una de las mejores librerías que se puedan encontrar en cualquier ciudad.

Muchas gracias a Fernando y a Prensas, por acoger este libro tan importante para mí, para nosotros, y por organizar nuestra participación en las Ferias del Libro de Zaragoza y Huesca, y la presentación de ayer.

Nos vemos pronto, en otra librería, en otras presentaciones, en otros recitales, entre otros versos.

Os dejo algunas fotos. Gracias!!!!

(sí, quien escucha sentado en la segunda foto es Fernando Ferreró; un verdadero honor, un orgullo)







jueves, 3 de octubre de 2013

TE LLEVARÉ A BAILAR TODA LA NOCHE

Hoy es el día. Hoy presentamos, en la librería Cálamo de Zaragoza, a las 20 h, Por merecer el día. Hoy, este día que a veces pareció que nunca llegaría, te llevaré a bailar toda la noche.

Hoy, aunque lo hayamos firmado ya en las Ferias del Libro y ya esté en las librerías, es el día en el que oficialmente este libro existe. El día en el que ya hemos llegado al sitio donde el libro se deja en el suelo, y nosotros nos alejamos caminando satisfechos, y que alguien lo coja si quiere.

Desde hace tiempo, más de un año, la llegada de este día era muy importante para mí. La llegada de este día era mi "contra lo que sea que nos invade" del poema de Charles Simic. Lo hemos pasado tan mal, hemos hecho tantos aspavientos en el alambre intentando no caernos, braceando en busca de un equilibrio tan difícil, he pensado tantas veces que esto es lo mejor que podía hacer por ti si al final nos caíamos... 

El libro ya está en el desierto, abandonado a su suerte; la casa ya nos espera, ya ve cómo se deshace la madeja del hilo con el que nos ata cada vez que salimos de ella; la suerte está echada, ahora hay que merecerla.


No sé si es su poema favorito, pero sé que es uno de ellos, y posiblemente el que más la emociona, quizá junto con (GUAPA). Porque ella sabe que esta noche el coche estará, con el motor en marcha, esperando en la puerta de Cálamo, y dentro de poco en el garaje de Carlo Scarpa, nº4.



(BAILE)

Y si por el momento
-no se ponen los médicos de acuerdo-
sólo puedes bailar
sentada bailaremos en el coche

si queremos hacer el de Pulp Fiction
-la mano en la nariz
y unas brazadas para luego hundirnos-
desencadenaremos carreteras
y con el maletero
repleto de bidones de petróleo


te llevaré a bailar toda la noche.


martes, 1 de octubre de 2013

ECOS DE LA PRESENTACIÓN

Todos estos amigos nos están ayudando en la difusión de la presentación de Por merecer el día y El signo impreciso, que tendrá lugar este jueves, 3 de octubre, en Cálamo (Pza San Francisco, Zaragoza), a las 20h.


Red Aragón (El Periódico de Aragón).

El Cultural (El Mundo)

Tertulia Literaria del Van Gogh de Zaragoza.

Centro del Libro de Aragón.

Página web de la UNE.

Asociación de Librerías de Zaragoza.

Plataforma Raíces de Papel.

DiDonde.es

Twitter de Víctor Juan.

Blog de Pablo Lorente.


Gracias a todos!!!

viernes, 20 de septiembre de 2013

SEGUNDA FECHA: ALCAÑIZ

Ya está confirmada la fecha para la participación de un servidor en el Ciclo de Poesía y Música de Alcañiz.

Será el sábado 19 de octubre, a las 20 h, en el Liceo de Alcañiz, que debe ser un espacio muy interesante, recuperado e inaugurado hace poco.

El Ciclo lo organiza la Asociación Literaria Poiesis, cuya presidenta, Inés Ramón, ha tenido la gentileza de invitarme, en colaboración con la Asociación Aragonesa de Escritores. En la velada, normalmente, dos poetas, uno local y otro invitado, recitan sus versos durante un tiempo de unos 20 minutos cada uno, lo que permite que se pueda leer una parte importante de la obra poética de cada uno de ellos; intercalándose entre ambas intervenciones una actuación musical.

Seguiremos informando, conforme se acerque la fecha.



viernes, 6 de septiembre de 2013

PRIMERA FECHA: PRESENTACIÓN

Ya tenemos fecha y lugar para la presentación de mi cuarto poemario, Por merecer el día, con el que ya estuve presente en las Ferias del Libro de Zaragoza y Huesca.

La presentación, conjunta con la de El signo impreciso, de José Antonio Conde, perteneciente a la misma colección, tendrá lugar el jueves 3 de octubre, en la librería Cálamo de Zaragoza.

Lo de Cálamo me hace mucha ilusión; mucha, mucha. A ver si me puedo colocar en el peldaño de Manuel Vilas para mi intervención.

Seguiremos informando. De momento les adjunto ya el calendario, con la fecha marcada, para que a nadie se le olvide apuntarlo. Ya ven que tienen casi un mes para comprarse vestido, tocado, zapatos de fiesta, pedir hora en la peluquería...


P.D. La noticia de la presentación ya está recogida en la web de la UNE:
http://www.une.es/Ent/Events/EventDetail.aspx?ID=760


lunes, 26 de agosto de 2013

EL NUEVO CURSO

Al igual que hacen los políticos, que al parecer hoy lunes 26 de agosto vuelven a la actividad, sea cual sea esta, se puede empezar ya a hablar del nuevo curso, aunque los que no hemos tenido todavía vacaciones apenas vamos a notar el paso de uno a otro.

El próximo curso, para un servidor y en los temas que a este blog conciernen, ya ha prometido varias fechas emocionantes y atractivas, que no me resisto a adelantarles, aunque a su debido tiempo se dará la lata convenientemente con cada una de ellas, que además vienen bastante espaciadas, para poder hacer campaña individualizada.

  • Para finales de septiembre tenemos prevista la presentación de Por merecer el día; el libro lo presentaremos junto al título de la misma colección de J. A. Conde, El signo impreciso, y si todo marcha según lo esperado, con la presencia e introducción de Fernando Sanmartín, que de todo se está encargando. Todo apunta a que tendrá lugar en una de las librerías con "solera y encanto" de esta ciudad, en una de las míticas, de esas en las que da cosquilleo presentar, vamos...
  • Durante el primer trimestre del curso, último del año, un servidor será poeta invitado en la sesión mensual del Ciclo de Poesía y Música de Alcañiz, por cortesía de Inés Ramón, que está pendiente de confirmar la fecha.
  • Para enero queda uno de los platos fuertes de esta andadura poética que ya va por su tercer año, y es la invitación que me ha hecho Nacho Escuín para participar, por primera vez, en el consagrado y consagrante ciclo Este jueves, poesía. Será, con fecha ya prácticamente confirmada, el 23 de enero, en compañía de Sergio Gómez.
  • En mayo he sido invitado a un encuentro con el grupo "Leer juntos" de la biblioteca Félix Romeo, del I.E.S. Grande Covián, que va a dedicar el tercer trimestre del curso a leer Por merecer el día, y posteriormente comentarlo con su autor, osea, el autor residente de este blog. Teniendo en cuenta que durante el primer trimestre van a leer Un estado del malestar, para tener un encuentro con Joaquín Berges, y el segundo trimestre La hora violeta, con posterior tertulia con Sergio del Molino, se pueden hacer ustedes una idea de la ilusión que me ha hecho que el jefe de todo el cotarro, Tomás Sanz, haya pensado en mí para cerrar la terna. Como el propio Del Molino dice... agüita!!
Esperemos que todo siga su curso durante el curso, que ninguna de estas cosas se caiga, porque me apetecen mucho mucho mucho. 

Feliz lo que quede de verano a todos!!!

martes, 30 de julio de 2013

PETICIONES DE LOS LECTORES (XI)


LOS OJOS DE NATALIE PORTMAN


Se cosen con el pan de la memoria
las heridas de guerra, pero somos
adictos al trajín de los síntomas.

La angustia duerme en balsas
a mediodía, entre los pájaros
que vuelan arrastrando sus ejemplos.
En la suerte de vivir en un ardid.

Nos desbarata habitar bajo el sueño
paisajes jalonados, ocupar hoy
una casa, las tabernas, la ciudad
que sobrevivirá a sus autobuses.

Aprender que sólo sirve el dolor 
para escribir películas de amor.   
Que el dolor no sirve para crecer, 
que crecer nada decide. 

Sorprender una veta atravesada
en la mirada de Natalie Portman.
Un batir de brasas en blanco y negro. 
Creer entender todo lo que ocurre
pero saber que eso nada cambiará.


(PINTAR DE AZUL LOS DÍAS LABORABLES, págs 70-71)

lunes, 8 de julio de 2013

LIBROS ARAGONESES DE 2011

A través de Adolfo Burriel me llega la noticia de este artículo que escribió Juan Marqués para el número 16 de la Revista Campo de Agramante, que edita la Fundación Caballero Bonald, en el que, con motivo de una reseña del último libro de Rosendo Tello, El regreso a la fuente, hacía un repaso de los libros de poesía aragonesa más destacados entre los publicados en 2011, y en el que tenía un amable recuerdo para mi doble debut.

La revista es casi inencontrable, pero el propio Juan me ha pasado el artículo, agradeciéndome que le dé difusión en este blog, pues ni siquiera él ha recibido un ejemplar de la revista. Que sabemos que existe porque Adolfo la ha visto. 

Gracias a los dos!



Rosendo Tello

El regreso a la fuente

Prames, Zaragoza, 2011



No sé si se trata de una buena o de una mala noticia, pero no puede haber duda de que, puestos a repasar los libros que han ofrecido los poetas aragoneses durante 2011, los autores más veteranos han dado una lección de profundidad y sabiduría a los más jóvenes. La cosecha local del año pasado ha destacado principalmente por la aparición de sendos libros de plenitud de Rosendo Tello (El regreso a la fuente) y de Ángel Guinda (Espectral, en Olifante), a los que habría que añadir la recopilación de toda la poesía del añorado José Antonio Labordeta (Setenta y cinco veces uno. Poesía reunida. 1945-2010, en dos imponentes volúmenes de la editorial Eclipsados) y la recuperación del mítico libro de 1960 Al oeste del lago Kivú, los gorilas se suicidaban en manadas numerosísimas, de Julio Antonio Gómez (en Los libros del Señor James). A la espera de que en este 2012 lleguen otros esperados libros de versos de Fernando Sanmartín (Las lágrimas de los boxeadores, en Isla de Siltolá), David Mayor (37 poemas, en Pre-Textos), Manuel Vilas (Gran V, en Visor) o Jesús Jiménez Domínguez (Frecuencias, en DVD), 2011 trajo también el mejor libro hasta hoy de Gabriel Sopeña (Máquina fósil, Olifante), dos nuevas entregas de la poesía fácil de Ángel Petisme (Poemails, en Amargord, y La noche 351, en Hiperión), los experimentos de Miguel Serrano Larraz (Insultus morbi primus, en Lola Editorial), el paso adelante de Olga Bernad (Nostalgia armada, en Isla de Siltolá) y Carmen Ruiz Fleta (Polaroid, en Olifante), los poemas narrativos que Chusé Raúl Usón y Julio José Ordovás han incluido, respectivamente, en Escombros (Xordica) y Una pequeña historia de amor (Isla de Siltolá), los nuevos libros de dos “hijos adoptivos” de Zaragoza como el gallego Antón Castro (con El paseo en bicicleta, en Olifante) y el leonés José Luis Rodríguez García (con Vidrio y alambre, en Eclipsados), o el debut de Ramiro Gairín Muñoz (con el errático Pintar de azul los días laborables, en Islavaria, y el delicado y sobresaliente Que caiga el favorito, en Prensas Universitarias de Zaragoza) y de Vicente Simón (con el curioso y torrencial El guapo, en Vitruvio).
            
Pero, como comenzaba diciendo, nada comparable a ese Espectral que publicó Ángel Guinda, un poeta tenaz e irregular que en este caso nos ofrece un poema verdaderamente magnífico y estremecedor, ni a El regreso a la fuente, con el que Rosendo Tello (Letux –Zaragoza–, 1931) ha regresado felizmente a las librerías después de algunos años de silencio, añadiendo un nuevo título al volumen en el que en 2005 (año en el que le fue concedido el Premio de las Letras Aragonesas) recogió toda su producción anterior (El vigilante y su fábula. Obra poética reunida (1959-2004), también en Prames), que comprende catorce obras, entre libros, cuadernos y series poéticas, algunas publicadas en revistas.
            
El título de este nuevo libro, aparte de tener algo de  despedida, es revelador en cuanto a sus intenciones de despojamiento y búsqueda de la sencillez original y definitiva de todas las cosas que, al cabo, importan. La “fuente” del título, como se declara en el poema prologal (“La lengua de los hombres”: pp. 8-9), es el lenguaje, la palabra, la poesía, cuya desnudez y limpieza son ansiosamente anheladas por el poeta tras un largo camino creador que a veces le llevó por senderos demasiado encharcados de retórica y barroquismos: aunque Tello jamás fue un poeta afectado (y, de hecho, supo entregarse siempre a una poesía meditativa y honda cuando la mayoría de sus amigos y coetáneos se lanzaban con temeridad a toda suerte de vanguardias, juegos e ismos, a menudo estériles) vivió, como toda su generación, épocas de mayor tentación existencialista, de mayor locuacidad, de más abundantes concesiones a lo irracional. Aquí los poemas siguen siendo extensos, discursivos, cadenciosos (Tello, quien también ha entregado muchas horas de su vida a la música y al piano, es un maestro del ritmo sin resultar monótono), pero son ante todo la declaración de un renacimiento integral que a veces llega a hacerse explícito, como en el comienzo del poema “Sueño primaveral”: “Estoy en la terraza de mi casa, / en Goreya, frente al jardín, conmigo / y en soledad al aire de la luz / de una mañana íntima de marzo. / Como quien a la fuerza hubiera estado / donde nunca quisiera y, de repente, / de no estar en espacio alguno, fuera / llevado en sueños a un lugar extraño / y despertara a otra realidad / más clara y verdadera que los sueños” (p. 48). Son palabras a las que ese topónimo hace indisimuladamente autobiográficas, y son, por tanto, palabras de alguien que ha sentido cerca su final pero ha sobrevivido y se siente renovado, agradecido, perfectamente conforme ante cualquier cosa que le sea concedida, con la actitud de quien asiste a sus días no sólo sin perder la capacidad de sorpresa y gratitud que siempre mostró ante lo creado, ante lo recibido, sino con una especial atención por lo pequeño, por lo cotidiano, por la simple y pura conciencia de estar existiendo aquí y ahora. La “fuente” del rótulo general, por supuesto, es también la muerte, pues morir es regresar a la nada inconcebible donde ya estuvimos, y la narración de esa serena y sabia espera del vacío ante un paisaje familiar y querido es una muestra, grandiosa y modesta a un tiempo, de la capacidad observadora y reflexiva que siempre caracterizó al poeta de Letux. La parábola que comparte título con el libro (pp. 57-58) o el sublime “Soliloquio en la tarde de verano” (pp. 55-56) son otros preciosos ejemplos de esto, aunque lo cierto es que Tello también reserva algunas páginas de su libro para poemas en que se asiste a ese crepúsculo de la vida con algo más de pesimismo, con un ánimo más apesadumbrado que extático (“Rosas negras”: p. 19).
            
Pero no todo en este libro es detención y quietud, ni puro presente contemplativo. También hay memoria (“Campanas”: p. 52), celebración encendida de la amistad (“Concierto de corazones”: pp. 38-39), un largo monólogo en el que Bartolomé Leonardo de Argensola explica su retirada a través del clásico “menosprecio de corte y alabanza de aldea” (y en el que Tello también se autorretrata y se explica indirectamente: pp. 30-33) y enseñanzas acumuladas a lo largo de años de experiencia y pensamiento.
            
Todo esto –la presencia consoladora de la amistad, los engranajes del lenguaje, el pasado y el presente y el futuro, la alegría y el dolor, la gloria y el miedo, lo vivido y lo soñado o anhelado, la satisfacción y la resignación, la sorpresa y la rendición…– se conjuga y culmina en el impagable poema final, “Serena plenitud”, dedicado al profesor José-Carlos Mainer (este poema, de hecho, ha sido reproducido simultáneamente en el volumen de homenaje Para Mainer de sus amigos y compañeros de viaje –Granada, Comares, 2011, pp. 35-36–, junto a testimonios de otros muchos escritores y poemas de José Manuel Caballero Bonald, Francisco Rico, Eloy Sánchez Rosillo, Jon Juaristi y Luis Muñoz). Se trata, más que de un balance o de un epifonema del libro o de la obra entera de Tello, de un poema total, fuera ya del tiempo, del que, saboreando todavía la vida, se entrega “al mundo que ahora llega, / un mundo virginal aún no pensado ni vivido, / y que aún no conozco, con cortejo de nubes […] y sus rejas de oro abiertas frente al mar”. En ese lugar “donde la luz se da de frente / con el alma y empiezan a cantar, invisibles, / los pájaros azules que nunca oí cantar”, desemboca el mejor libro hasta hoy de Rosendo Tello, el mejor ejemplo de esa obra lúcida y perpleja, de “ese largo abrazo / de la luz y la sombra”.


Juan Marqués

viernes, 5 de julio de 2013

DOS FOTOS

De la pasada firma de Por merecer el día en la Feria del Libro de Zaragoza.